Pasa el calendario y si bien comienza un nuevo número, lo cierto es que nada nuevo comienza hasta que en verdad te lo propongas y lo determines. Lo podremos pensar, planificar, postear en redes sociales, pero nada será como la ACCIÓN. Como vuelvo a decir, se debe sentir realmente y conjugar la capacidad con la voluntad para humildemente poder hacerlo. A veces mucho “Feliz año”, “Felices fiestas”, son simplemente dos palabras, que a veces se disfrazan y se maquillan en fotos, donde la realidad es muy distinta. Y en este nuevo 2019 es oportuno que tomemos conciencia en ese sentido.
Te deseo en verdad que tu vida te encuentre, y que la vida no te pierda. Que la verdad la descubras tu mismo, que los abrazos sean sinceros, las miradas guíen los besos y los saludos sean apretados para recibir a los verdaderos amigos. Que se diga negro y blanco. Que si bien la A esta primero que la Z, esta puede estar antes como la A estar después. Que nada nos separe, más allá del género y de las luchas presentes, seguiremos siendo más de algo que es lo mismo. Que llores los males que se van yendo, pero que te rías con el niño que llevas adentro y con cada dicha que nace en tu camino. Que seas, que SEAS tú mejor invento. Que disfrutes cuando te sientas pleno y venga amor para los que estamos solos, pero más amor para los que ahora sufren, aquellos con tristeza, los que están en un CTI ahora mismo, internados o los que añoran porque alguien se les ha ido. Por un mundo con menos cáncer y más niños alegres. Con más seres que se encuentren y con más peligros que se alejen.
Hay cosas que en verdad suceden, sin que lo propongamos, nos tocan. Es verdad que todo lleva su tiempo y es también verdad que el tiempo que pasa no se recupera, por ello la consiga es aprovechar cada momento, cada oportunidad que se nos presenta y retirar de nuestras vidas lo que en ella ya no sirva. Cuando te toca algo en tu vida te toca, cuando no te toca ni que te pongas, lo que no está para uno en determinado momento, simplemente no está.
Por eso, que se haga tu mejor destino, con una buena dosis de amor propio, otra para dejar las quejas a un lado, en donde te expongas, arriesgues, te muestres y a veces te retires, porque hay causas que seguirán su camino y no se podrán cambiar. A que sientas, a que transmitas, a que nazcas, que te desarrolles, a que sanes, a que aprendas. A que si veas algo distinto lo respetes y sigas, es una forma más de integrar y no agredirlo. Que existan familias modales, pero también familias con padres del mismo sexo en donde gane veces la adopción y no tanto el aborto. Por que pese a que se pueda discrepar o no, son nuevas decisiones que dependen de cada uno, de sentimientos, de voluntades, simplemente de SER. Para que integremos en verdad a quienes tenemos una condición sexual diferente, para que un hijo, hija o familiar en el fondo no nos avergüence, para que no siga creciendo una discriminación solapada que gane muchas depresiones. A dejar ser, sin dogmas ni prejuicios para que en verdad en unos cuantos años podamos decir, “EN VERDAD ESTO HA CAMBIADO”. Una sociedad en donde disminuyan las marchas de hombres que gustan de hombres y mujeres que gustan de mujeres, así sin etiquetas, en “yo soy así, yo soy aquello, yo soy esto”, para que cada vez menos existan personas que se decidan o no "salir de un closet" en post de su apertura a la sociedad, sin etiquetas, sin tantas banderas ni tantos sectores.
También, y en un proceso que debemos tomar conciencia, es en que paulatinamente atendamos integralmente el tema de la violencia que no solo esta devastando vidas y relaciones, sino que nos está haciendo engendrar nuevos problemas, fanatismos, ampliando la grieta y no mirando con razón este tema tan manipulado. Ni machismos, ni feminismos, ni alterar el lenguaje, ni hacer y decir que uno es más que otro, porque todos somos parte de lo mismo. Que se luche con solidaridad y conciencia por derechos y reclamos, pero no mirando intereses de la barra que acompañamos o nos acompañan a nosotros. El eje está en atender la causas que provocan violencia, que son diversas. Muertes, violaciones, por violencia sea cual sea el sexo, seguirá pasando hasta que no se tomen las medidas que hacen falta, para que durante los años se abogue en soluciones que lo disminuyan y no sea un factor de poder como es ahora.
Porque de nada sirve poner a mujeres en un lugar y a hombres en otro. La historia nos ha mostrado que los pueblos cuando marchan y reclaman son capaces de producir grandes transformaciones, pero atención que muchas veces han provocado su propia debacle, porque lo que piensan unos, no lo piensan todos. Y digo fanatismo, porque se ha querido y se quiere llegar hasta el punto de maniobrar el lenguaje, para que sea como un grupo quiere, argumentando que debe ser “inclusivo”. ¿Por qué?, ¿Por qué en vez de modificar el lenguaje, no guiamos mejor a los hijos que nos toca criar, no charlamos más a los ojos, no nos escuchamos?. Será que a veces mujeres y hombres, hombres y mujeres, salimos a buscar desde una fuerza externa lo que realmente perdimos adentro y nos está costando que vuelva. Es verdad y es urgente atender a la violencia en general y más aún a mujeres que es un importante número que lo padece y ha costado vidas, pero eso no se arregla con lo que hemos hecho hasta ahora. Con todo el respeto, yo no creo que esto se arregle en post de identificarse solamente con “feminista”, o ponerse de negro. Porque bien sabemos que esto pasa y la violencia es un mal que vino para quedarse, mientras no trabajemos en causas que la provocan, en instrumentos sociales, en políticas a largo plazo, pero que tengan efecto progresivo en este mal. Y hay que trabajar en mucho y en muchas cosas, pero lo que quiero transmitir es que esta lucha es de todos y todos a la par, no debemos “seguir machacando en la desigualad, en la opresión, en que la mujer es menor y el hombre es mayor, en la victimización”, debemos seguir reclamando, altar voces ante injusticias, pedirlo, gritarlo, pero sabiendo que hombres y mujeres somos humanos, más allá de toda condición y distinción.
Porque cada sexo es hermoso, y a veces podemos dejar de hacer el ridículo, sin confundir libertad con libertinaje. Por eso, aunque pueda parecer imposible, debemos estar bien lejos de la ingenuidad, el fanatismo desmesurado y la utopía. Corrigiendo, adaptando, respetando, perdonando y pidiendo perdón. Decir las cosas como son, lo que hay para decir, como te sientes, no te calles nada. Simplemente dejar de hacer lo que hace daño. Este 2019 solo abrió una puerta más al escenario de la vida, tan solo ACTÚA, es tiempo.
Déjanos tu mensaje en marcosdeleon.uru@gmail.com
Hasta la próxima.
Te deseo en verdad que tu vida te encuentre, y que la vida no te pierda. Que la verdad la descubras tu mismo, que los abrazos sean sinceros, las miradas guíen los besos y los saludos sean apretados para recibir a los verdaderos amigos. Que se diga negro y blanco. Que si bien la A esta primero que la Z, esta puede estar antes como la A estar después. Que nada nos separe, más allá del género y de las luchas presentes, seguiremos siendo más de algo que es lo mismo. Que llores los males que se van yendo, pero que te rías con el niño que llevas adentro y con cada dicha que nace en tu camino. Que seas, que SEAS tú mejor invento. Que disfrutes cuando te sientas pleno y venga amor para los que estamos solos, pero más amor para los que ahora sufren, aquellos con tristeza, los que están en un CTI ahora mismo, internados o los que añoran porque alguien se les ha ido. Por un mundo con menos cáncer y más niños alegres. Con más seres que se encuentren y con más peligros que se alejen.
Hay cosas que en verdad suceden, sin que lo propongamos, nos tocan. Es verdad que todo lleva su tiempo y es también verdad que el tiempo que pasa no se recupera, por ello la consiga es aprovechar cada momento, cada oportunidad que se nos presenta y retirar de nuestras vidas lo que en ella ya no sirva. Cuando te toca algo en tu vida te toca, cuando no te toca ni que te pongas, lo que no está para uno en determinado momento, simplemente no está.
Por eso, que se haga tu mejor destino, con una buena dosis de amor propio, otra para dejar las quejas a un lado, en donde te expongas, arriesgues, te muestres y a veces te retires, porque hay causas que seguirán su camino y no se podrán cambiar. A que sientas, a que transmitas, a que nazcas, que te desarrolles, a que sanes, a que aprendas. A que si veas algo distinto lo respetes y sigas, es una forma más de integrar y no agredirlo. Que existan familias modales, pero también familias con padres del mismo sexo en donde gane veces la adopción y no tanto el aborto. Por que pese a que se pueda discrepar o no, son nuevas decisiones que dependen de cada uno, de sentimientos, de voluntades, simplemente de SER. Para que integremos en verdad a quienes tenemos una condición sexual diferente, para que un hijo, hija o familiar en el fondo no nos avergüence, para que no siga creciendo una discriminación solapada que gane muchas depresiones. A dejar ser, sin dogmas ni prejuicios para que en verdad en unos cuantos años podamos decir, “EN VERDAD ESTO HA CAMBIADO”. Una sociedad en donde disminuyan las marchas de hombres que gustan de hombres y mujeres que gustan de mujeres, así sin etiquetas, en “yo soy así, yo soy aquello, yo soy esto”, para que cada vez menos existan personas que se decidan o no "salir de un closet" en post de su apertura a la sociedad, sin etiquetas, sin tantas banderas ni tantos sectores.
También, y en un proceso que debemos tomar conciencia, es en que paulatinamente atendamos integralmente el tema de la violencia que no solo esta devastando vidas y relaciones, sino que nos está haciendo engendrar nuevos problemas, fanatismos, ampliando la grieta y no mirando con razón este tema tan manipulado. Ni machismos, ni feminismos, ni alterar el lenguaje, ni hacer y decir que uno es más que otro, porque todos somos parte de lo mismo. Que se luche con solidaridad y conciencia por derechos y reclamos, pero no mirando intereses de la barra que acompañamos o nos acompañan a nosotros. El eje está en atender la causas que provocan violencia, que son diversas. Muertes, violaciones, por violencia sea cual sea el sexo, seguirá pasando hasta que no se tomen las medidas que hacen falta, para que durante los años se abogue en soluciones que lo disminuyan y no sea un factor de poder como es ahora.
Porque de nada sirve poner a mujeres en un lugar y a hombres en otro. La historia nos ha mostrado que los pueblos cuando marchan y reclaman son capaces de producir grandes transformaciones, pero atención que muchas veces han provocado su propia debacle, porque lo que piensan unos, no lo piensan todos. Y digo fanatismo, porque se ha querido y se quiere llegar hasta el punto de maniobrar el lenguaje, para que sea como un grupo quiere, argumentando que debe ser “inclusivo”. ¿Por qué?, ¿Por qué en vez de modificar el lenguaje, no guiamos mejor a los hijos que nos toca criar, no charlamos más a los ojos, no nos escuchamos?. Será que a veces mujeres y hombres, hombres y mujeres, salimos a buscar desde una fuerza externa lo que realmente perdimos adentro y nos está costando que vuelva. Es verdad y es urgente atender a la violencia en general y más aún a mujeres que es un importante número que lo padece y ha costado vidas, pero eso no se arregla con lo que hemos hecho hasta ahora. Con todo el respeto, yo no creo que esto se arregle en post de identificarse solamente con “feminista”, o ponerse de negro. Porque bien sabemos que esto pasa y la violencia es un mal que vino para quedarse, mientras no trabajemos en causas que la provocan, en instrumentos sociales, en políticas a largo plazo, pero que tengan efecto progresivo en este mal. Y hay que trabajar en mucho y en muchas cosas, pero lo que quiero transmitir es que esta lucha es de todos y todos a la par, no debemos “seguir machacando en la desigualad, en la opresión, en que la mujer es menor y el hombre es mayor, en la victimización”, debemos seguir reclamando, altar voces ante injusticias, pedirlo, gritarlo, pero sabiendo que hombres y mujeres somos humanos, más allá de toda condición y distinción.
Porque cada sexo es hermoso, y a veces podemos dejar de hacer el ridículo, sin confundir libertad con libertinaje. Por eso, aunque pueda parecer imposible, debemos estar bien lejos de la ingenuidad, el fanatismo desmesurado y la utopía. Corrigiendo, adaptando, respetando, perdonando y pidiendo perdón. Decir las cosas como son, lo que hay para decir, como te sientes, no te calles nada. Simplemente dejar de hacer lo que hace daño. Este 2019 solo abrió una puerta más al escenario de la vida, tan solo ACTÚA, es tiempo.
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