La empresa de
transporte de pasajeros más recordada del Uruguay, celebró el pasado 20 de
octubre de 2015, sus 80 años de historia.
Para muchos adultos, y los que ya
han vivido varios años, mencionar la palabra “ONDA”, es referirse a una empresa
que ha dejado nostalgia en muchos uruguayos.
Aquellos ómnibus que recorrían el país, con su diseño llamativo, con
aquel ruido a motor desde su partida en la Plaza Cagancha, con esa puntualidad
que la caracterizaba, aunque fue en parte la misma velocidad, la que marcó su
fin. ¿Cuánto costaba viajar a Montevideo en aquellos años? ¿Cuánto cuesta
ahora?, es verdad que todo ha cambiado, pero sin lugar a dudas, el trasporte
nacional merece un capítulo aparte, cuando se quiere referir al galgo que aún
hoy, siguen recordando muchos uruguayos.
El pasado 20 de octubre se
conmemoró los 80 años de su fundación. ONDA S.A (Organización Nacional de
Autobuses) surgió en 1935 como una alianza entre cooperativas de ómnibus de
Colonia y Durazno. Luego de años de bonanza económica para la empresa, el
quiebre de la "tablita" en 1982, y sus deudas contraídas en dólares,
hizo que la gestión se viniera a pique. En 1991 se concretó su cierre
definitivo.
Pero, ¿Por qué un Galgo? Según
parece y relata el Diario el País, en aquellos años, en el Parque Central (sede
del Club Nacional de Fútbol) se hacían carreras de galgos españoles. Quienes
fundaron la ONDA eran hinchas de Nacional, por lo que habrían adoptado el color
de la institución para decorar los ómnibus, apoderándose del perro como
mascota.
La empresa empleaba un total de
2500 trabajadores y trabajadoras. En 1984, con filiales en Argentina y Brasil, ONDA
poseía una flota de 244 autobuses; 62 agencias intermedias y 45 terminales de
línea.
El 18 de julio,
pero de 1955, la ONDA protagonizaba un trágico accidente que costó la vida de
26 pasajeros, cuando el coche 216, cayó al río Santa Lucía durante una crecida.
Es que era la velocidad, la que muchas veces caracterizó esta compañía.
Gracias a la falta de repuestos y
el desgaste de muchos motores, la gran mayoría de sus ómnibus fueron vendidos, algunos
como vehículos para el transporte de pasajeros, otros como casas rodantes,
otros varados como chatarra en algún terreno.
Más allá de muchas cosas que se
puedan decir, ONDA protagonizó una historia de pioneros, en un país que crecía
y se desarrollaba, luego de estabilizarse, dejando atrás guerras civiles que
marcaron su nacimiento. En donde se tejieron infinitas anécdotas y grandes
recuerdos que hasta al día de hoy, prevalecen en la mente de los uruguayos,
dejando una huella de acercamiento y familiaridad, a los distintos rincones de
nuestro país.
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