Vaya si
las cosas han cambiado
Sin lugar a dudas que los tiempos en que vivimos nos marcan
continuas noticias, muchas desalentadoras. La pérdida de valores significativos
en la familia, en las relaciones personales y sociales ha traído como consecuencia
un desgaste en la educación, convivencia, seguridad y perspectiva de vida. La
tarea presente es como afrontamos estos retrocesos abocándonos más en la acción
cotidiana y no en el cantar de discursos y reflexiones.
Todos construimos una sociedad cuando tomamos decisiones, y por
más distantes y pequeñas en el problema que parezcan, ayudan. La inseguridad,
los robos, los crímenes por violencia, violaciones, seguirán existiendo porque
esto son males endémicos que llegaron para instaurarse en el devenir de los
años. Dependen fundamentalmente de dos aspectos: medidas contundentes del
presente y acciones para contrarrestarlos en el futuro. Y no solamente se trata
de establecer penas más duras, sino trabajar en los sistemas que las llevan
adelante.
Hasta que nuestra convivencia con el de al lado no se promueva
desde el acercamiento y una interacción más positiva, las personas tengamos más
comunicación personal, la familia hable más con los hijos y viceversa, los
padres sean padres, se promuevan valores, existan límites apreciando aún la
libertad, seguiremos en el mismo lugar del que a veces parecemos avanzar o
retroceder.
Por otra parte, realmente una gran parte de la sociedad vive con
atención, el significado que van tomando las cosas y con ello la vida. Cada vez
somos más, distintos, diversos, con emociones, pensamientos, conexiones y cada
vez nos conocemos menos y con ello al verdadero mundo, que no es solo lo que
está pasando en facebook, en instagram, en el trabajo, en el noticiero. Hay
mucha información pero realmente conocemos muy poco. Todo el efecto de la
globalización, la tecnología, las redes sociales vaya si ha impactado para bien
si se sabe usar, pero también para mal, y ya nos ha dominado, su alcance y
desarrollo en la vida ya es continuo. Cada vez más dependemos de la tecnología,
de lo automático. Se fueron las enciclopedias, las planas de los niños para
mejorar la escritura, los resúmenes de libros, las idas a la biblioteca. Muchas
cosas están más fácil y a lo fácil nos vamos acostumbrando, y si hablamos de
cuando…
·
Cuando las dudas se preguntaban a los padres, no a google.
·
Cuando había que venir a la casa temprano, no a cualquier hora.
·
Cundo la chancleta y el cinto no era vulnerar la pscicología del
niño, sino que fundaban respeto.
·
Cuando la cometa, la bolita, las figuritas, la mancha y otros
tantos juegos no estaban adentro del monitor o playstation.
·
Cundo mirar los “osos gummi”, “planeta Disney”, “la pantera rosa”,
“el topo gigio”, “paturuzú” era un ritual, sin violencia y sin dibujitos de
guerra.
·
Cuando jugar al fútbol era un juego y no un negocio.
·
Cuando íbamos a revelar las fotos y el cine no se suplantaba por
netflix
·
Cuando se cae el sistema y no nos siguen atendiendo… ¿no hay un
plan manual?
·
Cuando charlábamos mucho con amigos, no con contactos. Con
personas, no con perfiles.
·
Cuando la gente se conocía en la calle, en un baile, por amigos,
no solo a través de una red social.
Vaya si las cosas han cambiado, pero aún lo podemos hacer.
Marcos
de León
Comentarios
Publicar un comentario