Muchos
de nosotros, todavía tenemos sueños por cumplir, metas que alcanzar y esfuerzos
que realizar.
El Dr. Wayne W. Dyer afirma: “El
auténtico objetivo de la vida es encontrar la felicidad y llegar hasta un lugar
en el que no estés siempre intentando llegar a otro sitio”. Al concepto de
“felicidad” le caben muchas apreciaciones: una de ellas, puede ser el sentirse
identificado con una suma de experiencias confortables en nuestro presente.
Para ello debemos tener en claro que esto se forma con algo crucial: lo
importante es estar bien con uno mismo, es decir, el equilibrio de emociones y
sentimientos, energías y pensamientos y, por otra parte, comprometernos con el
propósito con el que nos identificamos, siempre que estemos dispuestos en
manifestar lo mejor de nosotros.
Lo descubrimos cuando desmenuzamos
ese sueño, esa “voz interior” que, llegada la ocasión, muestra el camino a
seguir, esa intuición acelerada. Por eso es importante percibir las señales,
sin distraerse en lo aparente; es conveniente reconocer que la vida revela
oportunidades y nada es casual.
Por último, recordar: alimentarse
bien, no solo aportar nutrientes esenciales, equilibrados y sanos para el
cuerpo sino también para la mente y el espíritu. “Desenchufarse” del estrés por
medio de la actividad física; procurar momentos de distensión: la profunda
respiración de aire fresco, el baile, acompañarse de buenas lecturas y promover
circunstancias que potencien nuestras habilidades. Aprovechar el tiempo de
forma eficaz. Pero, y sobre todo, comprometerse con aquello que nos elige, la
lucha permanente contra las adversidades que presenta la vida. Y si el dolor
llega, escoger la negación del sufrimiento, la liberación de él con vías a la
cicatrización de las heridas.
“Practicar, trabajar, actuar” es el
lema que podemos tener en cuenta como una
lección de vida. “La charla con el psicólogo o terapeuta”, esa frase que
postea nuestro amigo en facebook, transpolarla a la vida. También asumir los
riesgos, porque es así como se crece significativamente. Así como en la teoría
de las “cuatro P” del marketing, incorporemos otras, la “P” de paciencia, la de
perseverancia y la de pasión en todos nuestros pensamientos, esfuerzos y
realidades.
¡Anímate y recuerda que el poder
está en ti!
Edición: Prof.Javier Costa
Comentarios
Publicar un comentario