Mather
Luther King dijo alguna vez: "Nada en el mundo es más peligroso que la
ignorancia y la estupidez consciente". Y nada más acertado, que aquella frase
manifiesta por un gran líder político, que motivó el desempeño de millones de
personas. Fue su política un instrumento capaz de formar grandes consensos y
opiniones en un país dividido por la segregación y el avance de la ignorancia en
el afán cruel de la discriminación. Fue así que su vida, su lucha y obra plasmó grandes cambios en aquella realidad.
Paradojalmente
la ignorancia avasalla grandes terrenos de esta sociedad y se deja manipular
fácilmente por decisiones que poco tienen que ver con el objetivo de lograr
resultados positivos.
Hablar
de política hoy en día supone distintas apreciaciones. Es algo muy
controversial en muchos casos, en donde la relaciones de muchos gobiernos y
gobernantes no andan del todo bien, en donde se acercan tiempos electorales y
mucha gente se divide en bandos, en fin, frente a este tipo de acontecimientos
es oportuno reflexionar.
Si
bien vivimos en una sociedad que está inmersa en sistemas, en mayorías,
minorías, en grupos de control, en medios que pautan de alguna manera la
convivencia, creo que nosotros mismos tenemos la clave para avanzar
positivamente.
Sería
muy ingenuo pretender cambiar el mundo, la sociedad, ver todo bueno, unirnos
todos. Hay que trabajar y fomentar más en la interacción unos con los otros, en
compartir cosas, en hacer tareas de solidaridad y no de lástima, en conversar y
debatir con nuestros vecinos, aportar ideas y ver lo que podemos hacer en
conjunto, en ampliar ese límite de la puerta de nuestra casa o de nuestro
entorno y decir ¿qué podemos hacer?, saludarse con ganas y conversar sobre
temas que nos importan a todos.
Es
hora de cooperar no solo desde el Estado, sino desde nosotros para que una
participación activa se vea, en movernos. La sociedad en pequeños grupos,
organizados, con disciplina, con ideas, con proyectos, puede formar grandes
logros.
¿No
será hora de dejar de ser un poco de cada partido político, para ser más de
nuestro país?.
La
comunidad necesita ser comunidad, es hora de ver nuevos esquemas sociales,
nuevas obras. No solamente importa el afán de la gestión de un buen gobierno,
importa lo que hagan las personas que cada día toman decisiones. Diferencias
existirán siempre y bienvenidas sean, pero, nos hemos puesto a pensar ¿Qué hizo
cada uno y que hace cada uno de nosotros?
A
su vez, debemos pensar en la realidad de hoy en día, muchas veces hay cosas que
son como son y van a seguir existiendo igual, le corresponderá a cada uno saber
que hace para colaborar en esta tarea de vivir un poco mejor en sociedad.
Quizás
llegue un día en que se cambien muchas cosas, nuevos sistemas de gobierno que
impulsen y tomen en cuenta más la acción de la gente, se incentiven los
debates, las relaciones de las personas, pensar en educación, en valores.
Necesitamos de políticos convencidos en desarrollar una gestión lo más
beneficiosa para lo que el Estado representa, que sepan frente a lo que están,
más que a lo que tienen. Nos merecemos descubrir ese camino, lo merecen los que
están y lo merecen los que vendrán.
Una vez alguien dijo aquello de....
"Nuestra generación no se arrepentirá de las
obras y de las palabras de las malas personas sino del silencio de la buenas
personas".
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